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“El año del gato”

20210214211916-de440549-973c-4755-bf41-dc6b72c7ab40.jpegHace un par de días, en pleno febrero, comenzaba para los chinos su Año Nuevo. En 2021, que para ellos , según el calendario lunar, es el 4719, reinará el buey, al que deseamos sustituya dignamente a la rata, que ostentó su título durante 2020, el año que quedará para la Historia (con mayúsculas). Y con minúsculas también, en la historia de cada uno de nosotros, como el de la pandemia, el año en que, precisamente allí, en una ciudad china, empezó la pesadilla de un virus que se fue extendiendo por el planeta, y con el que, un año después, seguimos lidiando. Pero no es mi intención hoy hablar de chinos, ni de virus. Por cierto, no tengo nada en contra de los primeros, y TODO contra los últimos.

Ayer me levanté con una canción en la cabeza. Es algo que nos pasa a todos, y el día que te sucede, suena dentro de ti en bucle: acaba y empieza, una y otra vez . Pero en esta ocasión no solo no me ha molestado, sino que ha hecho que me sienta de maravilla al escuchar “The Year of the cat”, de Al Stewart. “El Año del gato” es una canción sublime, escrita y grabada en 1975, año que, según la astrología vietnamita fue “Año del Gato”. China decidió prescindir de este animal en su zodiaco, pero no así Vietnam. En este país el año del gato ocurre cada doce, y se supone un año relajado y sin sobresaltos, ideal para disfrutar de la vida al máximo.
¡Es curioso, aunque yo entonces era una cría, lo recuerdo como un año mágico! Y una especie de magia fue lo que debió ocurrirle a nuestro por entonces joven compositor.

La que, es, sin duda, considerada desde hace mucho tiempo, como una de las mejores canciones del siglo XX, tiene una singular historia detrás: Al Stewart la escribió una década antes con otro título, inspirada en las tristes vivencias de un popular cómico británico, pero, finalmente, y, tras la inesperada muerte de éste, decidió no grabarla. Eso sí, conservó la música con la confianza de alumbrar una nueva letra, que llegó el día en que viendo la inolvidable película “ Casablanca”, comenzó a reescribirla. De la historia de amor entre Ingrid Bergman y Humphrey Bogart en la inmortal cinta, le llegó la inspiración perfecta para hacer una perfecta canción. Aunque decirlo así, no sería nada justo. El tema, musicalmente hablando, es brutal, ya que contiene largas secciones instrumentales que dan mucha vida a la historia que nos cuenta la letra. ¿Quién se resiste ante los acordes del piano de Peter Wood, y coautor de la letra, el solo de violín, de guitarra acústica, de guitarra eléctrica, y el apoteósico sólo de saxo del final? Por cierto, todo ello, bajo la extraordinaria producción y dirección del gran Alan Parsons, y, por si todo esto fuera poco, fue grabada en los míticos estudios de Abbey Road. Inclasificable canción hasta la fecha, donde se mezclan pop, jazz, rock y folk, siempre resulta cálida, y proporciona el placer y la infinita euforia que sólo la música puede darnos.

Éste tampoco es un año del gato, pero los que vivimos al lado de uno, no necesitamos que lo sea para sentirnos bien. A pesar de su fama de escurridizos, los que conviven con el ser humano desde muy pequeños, llegan a ser cariñosos a su modo, aunque nunca pierdan su independencia del todo. Ya desde el antiguo Egipto, se les veneraba como dioses. Los egipcios creían en un poder mágico y protector de los gatos, que les hacía colocar estatuas de felinos fuera de sus casas, para impedir la entrada de espíritus malignos, ya que consideraban que el gato puede verlo todo. Yo no puedo probar científicamente esta afirmación, pero de lo que sí puedo dar fe es de que, al igual que la música tiene un poder calmante y sanador sobre nuestras mentes, algunos gatos cambian por completo a sus dueños, y los hacen más sociables y cariñosos. ¡Por cierto, yo conozco a uno que SÍ nació en “el año del gato”!!!

Ella no nació en el año del gato, pero sí en el del tigre, y, sí, mirándola bien, parece una tigresa, por lo general mansa, aunque alguna vez enseñe el instinto felino que todos llevan dentro. Ella es Maya, una compañera de fatigas desde hace casi once años. Para los que se lo estén preguntando: el próximo “año del gato” será en 2023. Mientras tanto, podéis escuchar una y otra vez la entrañable canción de Al Stewart, ó acariciar a vuestro gato. ¡Y, si fuera posible, las dos cosas al mismo tiempo!

Si queréis escuchar la excelente canción de Al Stewart, “Year of the cat” (que ha inspirado este post), pinchad este enlace:

https://youtu.be/dXM0xfVmpZk




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